Archivo | agosto, 2011

La autodestrucción de Takeshi Kitano: Glory to the Filmmaker

1 Ago

[Crítica escrita para www.thecinefagos.com]

Que la comedia es posiblemente el género más difícil del que salir victorioso es algo ya tan constatado que, cuando sucede, se valora en cuantiosa medida. Es por ello también el valor que se le da a las comedias que atraviesan décadas como paredes y siguen haciendo a reír a un público que absolutamente nada tiene que ver con aquel al que iba a dirigida la película en el momento de su creación. Que algunas cintas de Chaplin, Lubitsch, Los Hermanos Marx o Wilder, por citar unos pocos, sean tan imperecederas da buena muestra de hasta que punto es meritorio conseguir este salto entre generaciones que generalmente no comparten estilos de vida ni formas de pensar.

Muchos son los analistas y críticos cinematográficos que han estudiado este camino de la comedia, plasmándolo con mayor o menor acierto. Uno de los últimos que lo ha hecho en nuestro país ha sido el crítico catalán Jordi Costa, una de las mejores voces a escuchar en la actualidad siempre que hablemos de cine.
El pasado mes de febrero, Costa aprovechó la inauguración en la Filmoteca de Valencia de un ciclo sobre comedia contemporánea para presentar a su vez su libro sobre el tema: Una risa nueva. Posthumor, parodias y otras mutaciones de la comedia. Acorde con todo ello, la película que se proyectó posteriormente fue Glory to the Filmmaker, del cineasta nipón Takeshi Kitano. Costa nunca ha ocultado su admiración por los directores que, en su fase de creación, experimentan procesos de autodestrucción llegando en casos como este a la parodia más surrealista. No nos encontramos con una comedia al uso, pero es que tampoco nos encontramos con una película al uso.
En este punto tengo que admitir que, habiendo visto posiblemente un diez por ciento del cine que habrá visto Jordi Costa, la calidad de Glory to the filmmaker me parece muy discutible.

Takeshi Kitano es uno de esos directores que se ha prodigado en otros ámbitos lo suficiente para darse a conocer pese a no haber visto nada de su filmografía. No demasiados conocerán por estas tierras sus admiradas películas de yakuzas (Brother, Sonatine) o otros estilos en los que se ha desenvuelto con también notables resultados (El verano de Kinkujiro, Dolls). Sin embargo, es más posible que le situemos si hablamos de Kitano como el ideador y responsable de programas televisivos como Takeshi’s Castle, conocido aquí por Humor Amarillo. Ahora sí.
Si bien hasta ahora ha dejado suficientes muestras de seriedad y saber hacer con sus películas, en Humor Amarillo ya se transpiraba ese peculiar punto cómico y ese afán por la autoparodia, llevados el extremo en Glory to the filmmaker.

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